La nutrición evolutiva respeta la evolución humana y puede ayudarnos a mejorar la salud, el estado de ánimo y el rendimiento deportivo, porque es a base de alimentos reales.
La alimentación sana, equilibrada, antiinflamatoria es la nutrición evolutiva , por así decirlo de una manera global. Para entenderlo claramente, debemos retroceder a la vida de nuestros antepasados: ¿Qué comían ellos? ¿Cuántas veces al día comían? ¿Se movían? Si piensa un poco, seguro que tiene las respuestas claras: comían a base de alimentos que les daba la tierra como los tubérculos (patata, boniato, zanahoria, …), verdura de hoja verde, fruta de los árboles y de los bosques. Si tenían rebaño, pues comían carne de cordero, pollo, ternera o cerdo. Si no, iban al río o al mar a pescar pescado, crustáceos y también recolectaban algas. Esto hacía que para conseguir el alimento, debían moverse.
En el mundo occidental, gracias a la llegada de la revolución industrial y la evolución a un ritmo abismal de la ciencia y la tecnología, tenemos productos al alcance que son rápidos de cocinar y comer. El ritmo frenético que nos impone la sociedad actual parece que no podamos parar por comer y, mucho menos, por cocinar. ¡Esta situación hace que parece que todo lo tengamos que obtener “ya”! La mayoría de gente, deportista y no deportista, se alimenta a base de cereales, harinas y azúcares refinados, carne procesada e industrial, mucha leche y derivados lácteos como fuente principal de calcio, bollería, etc. Las hortalizas y la fruta queda en segundo plano, el pescado parece que también. Los frutos secos, si se comen, la mayoría son fritos o salados…
El ritmo frenético actual hace que parezca que no podamos parar para comer ni cocinar.

Como especie humana, no hemos evolucionado tan (por no decir nada) respecto a nuestros antepasados. Sin embargo, nuestro entorno y estilo de vida ha cambiado mucho, muchísimo. Además, nosotros estamos programados para movernos, vivir al aire libre y tener relaciones sociales; todo esto cuesta mantener hoy en día: nos pasamos el día trabajando, salimos a entrenar antes de que salga al sol o cuando ya se ha puesto, nos relacionamos con la gente a través del móvil o internet y nos movemos muy poco. Una hora de entrenamiento al día no es suficiente para compensar las ocho horas que pasamos sentados el resto del día.
La nutrición evolutiva nos enseña a reducir la inflamación crónica de bajo grado que pueden presentar la mayoría de deportistas, mejorar el metabolismo de los azúcares reduciendo la incidencia en sufrir resistencia a la insulina, aportar gran cantidad de nutrientes a través de alimentos reales y, también, mejorar nuestro estado de ánimo y mental, empezando, sobre todo, por los procesos bollería, pan blanco y/o de molde, harinas y cereales refinados, azúcar, salchichas, refrescos, …) todo lo que no se encuentra en la tierra. No son alimentos reales y llevan muchos aditivos, azúcares y conservados añadidos.
Y tú, ¿cómo te alimentas?
En el siguiente post hablaremos de los diferentes tipos de macronutrientes, de sus necesidades y así como de las fuentes de obtención.