¿SE PUEDE HACER UN CAMBIO DE HÁBITOS DE VIDA PARA GANAR SALUD Y QUE DUREN PARA SIEMPRE?
¿Sois de los que piensa que cualquier cambio de hábitos dura cuatro días? ¿O sois de los que piensa que, cuando se lo propone, ponga en práctica el nuevo estilo de vida e integre el nuevo cambio de hábitos del día a día en su vida? Los hábitos de alimentación, relaciones sociales, ejercicio físico y descanso se pueden cambiar para ganar salud y mantenerlos para siempre.
¿Cómo hacer un cambio de un hábito que tan deseamos?
Cuando alguien dice alguna frase de estas: “tengo que ponerme en tratamiento”, “tengo que hacer dieta”, “debería hacer ejercicio físico” o “me tengo que cuidar”… ¿Cuáles son las imágenes que te vienen a la cabeza? O, dicho de otro modo, ¿cómo le suena esto?
A mí me suena como una obligación por la persona que lo está diciendo. Sí, como si se castigara a sí misma de algo que está haciendo mal porque lo habla en futuro y en condicional “tengo que…” “Debería…”. Diciéndolo de esta manera, probablemente nunca se llegará a realizar el cambio. O, si lo hace, no le va a durar mucho.
Os pondré un claro ejemplo. Los que sois amantes de viajar y conocer mundo: no se pasen los días diciéndoles “tengo que ir a Australia” o bien “tendría que ir a las islas hawaianas”. Si no, lo que hace es mirar qué días tiene libres, si tiene dinero suficiente, busque información sobre el país destino (lugares a visitar, alojamiento, política del país, si hacen falta vacunas, méteo…). Cuando lo tenga todo, se compra el billete de avión y se marcha. ¿Verdad?
Pues, para realizar el cambio deseado es lo mismo. Primero debemos tener claro que queremos realizar el cambio; después, nos informamos bien de cómo hacerlo y reunimos las herramientas necesarias. Una vez tengamos todo esto, querrá decir que estaremos listos para cambiar.
¿Cuándo podemos realizar el cambio?
Hay tendencia a poner una fecha fija para realizar un cambio “x”. Por ejemplo,» en 2018 iré al gimnasio 3 veces a la semana» o» pasada fiesta no beberé más alcohol «. De esta manera no funciona porque si llega el día “D” propuesto para realizar el cambio y, por el motivo que sea, no se puede hacer… nos sentiremos fracasados. Y esto no va de éxitos y de fracasos. Simplemente, va de un cambio de estilo de vida a otro más saludable. Por tanto, el cambio empieza ahora mismo: desde el momento en que tienes la idea en el cerebro y empiezas a moverte para tener la información y todo lo que necesitas para llevarlo a cabo.
¿Podemos recaer durante el cambio?
¡Claro que sí! Somos humanos, somos animales y no máquinas. No somos perfectos y la vida es un conjunto de eventos no lineales. Por tanto, puede haber algún momento que vayamos atrás o que entremos en un pequeño bucle. No pasa nada, tengamos paciencia investigando por qué ha pasado esto, lo solucionamos y seguimos adelante. Querer correr o que todo sea fácil, no significa que lleguemos antes al hito final.
¿Sufriré mucho durante el cambio?
Si realmente se sufriera mucho durante un proceso de cambio, creo que no se haría ninguna. Los cambios son positivos y muy bonitos porque se hacen muchos descubrimientos enriquecedores: alimentos nuevos, nuevas formas de cocinar, actividades diferentes, reconciliación con la naturaleza, se conocen personas… es una experiencia muy enriquecedora y de crecimiento personal.
Os muestro una tarta de calabaza y chocolate que he hecho no hace mucho. Solo lleva alimentos reales y es muy saludable, tanto que se puede comer en el desayuno, post-entrenamiento o como postre. Los ingredientes que forman parte de esta delicia son: calabaza, huevos, plátano, cacao 100% puro en polvo y dátiles. Nada más ecológico.

Por tanto, la persona que quiera hacer el cambio de alimentación no tiene por qué pasar hambre. ¡Cocinar con alimentos reales se pueden crear mil recetas!
Si algún día deseas hacer una excepción porque hay un plato que te vuelve loco/ya o porque hay una actividad física que te machaca mucho, pero lo pasas pipa, no pasa nada. Creo que en esta vida debemos permitirnos tener estos “pequeños” placeres. Si tu organismo está en equilibrio, en armonía, querrá decir que está fuerte para hacer frente a este pequeño “ataque” que podemos hacer mientras hacemos la excepción. La vuelta al equilibrio será más fácil.
Por eso, me preocupa más aquellas personas que no hacen “bondad” durante el año que aquellas personas que hacen la excepción por Navidad o por un cumpleaños.
¿Quién puede ayudarme a hacer el cambio?
Tener un entorno equilibrado, buena sintonía con la familia, los amigos y buen ambiente en el trabajo es un entorno favorable para realizar cualquier cambio. No vas a “contra corriente” y quizás te acompañan a realizar el cambio. Si no tienes un entorno favorable, seguramente te costará más realizar el proceso, pero no es imposible. En esta vida nada es imposible .
Por último, comentarte que los terapeutas integrativos también estamos aquí para ayudarte.
Después de este escrito lleno de reflexiones, ¡te deseo una muy buena entrada en 2018 llena de energía y salud!